Tú fuiste quien me enseñó el valor del amor, quien me enseñó que la prudencia es la mejor herramienta para ser felíz.
Tú fuiste quien me enseño con amor a trabajar y ser útil a los demás.
A ti es a quien yo debo todo lo que soy
A ti es a quien extraño todos los días de mi vida
Tú... nadie como tú. Y ahora... Todo lo que tu dejaste es un legado de orgullo.
Te marchaste y pronto estaremos de nuevo juntos.
Descansa en paz padre mío. Cómo te quise, cómo te quiero y cómo te he de querer hasta el final de mi vida. Te amo y ansío verte de nuevo pronto.